Análisis semanal

El final de algo: la eliminación de Boca en la Libertadores marca el cierre de una era

El final de algo

No se suponía que terminara así. No en la fase de grupos. No con un gemido. Pero la campaña de Boca Juniors en la Copa Libertadores está muerta antes del verano, una eliminación en fase de grupos que se siente menos como un revés y más como un ajuste de cuentas (6). La palabra de Mundo Deportivo es inequívoca: esto huele al final de un ciclo. Para un club que se mide en copas continentales, no superar la fase de grupos es un veredicto, no un accidente.

El marcador del partido decisivo es casi irrelevante. Lo que importa es el vacío que le sigue. Ya están surgiendo informes de que los ciclos dentro del plantel se han cerrado, que ciertos jugadores han sido relegados al banquillo de forma permanente y que otros han sido "colgados" efectivamente por el cuerpo técnico (2). Esto no es un ajuste. Es una purga a punto de ocurrir, y la reestructuración del plantel post-Mundial se siente ahora inevitable en lugar de especulativa.

Cavani llega a la encrucijada

Edinson Cavani ha jugado dos partidos en 2026. Dos. Para un delantero de su pedigrí, en lo que ya se describe como su peor año en el club, los números son condenatorios (4). Según se informa, está sopesando una decisión drástica sobre su futuro. Ya sea retiro, rescisión mutua o algo completamente distinto, la situación no puede seguir a la deriva por mucho más tiempo. Boca no puede permitirse cargar con un nombre de cartel que no puede pisar el campo, y el orgullo de Cavani no tolerará un banquillo que se ha vuelto permanente.

Recibe el próximo brief de Boca Juniors por correo

Este artículo llegó a los suscriptores como un brief. Recibe el próximo directamente en tu correo, gratis.

Gratis · Sin spam · Cancelar suscripción en cualquier momento

El tema Cavani es parte de un vacío ofensivo más amplio. La eliminación de la Libertadores no fue un colapso defensivo; fue una incapacidad para imponerse donde importa. Sin un goleador confiable, Boca navegó a la deriva en partidos que exigían urgencia. La planilla del plantel puede listar delanteros, pero la producción cuenta otra historia.

Paredes, el Mundial y los daños colaterales

Se suponía que Leandro Paredes sería uno de los pilares, el mediocampista que mantendría todo unido mientras todo lo demás giraba a su alrededor. En cambio, los exámenes médicos han confirmado una lesión que pone en seria duda su participación en el Mundial (5). El momento es brutal, tanto para el jugador como para el club. Para Boca, perder a Paredes es perder estructura, el jugador que dicta el ritmo y protege a una defensa que se ha visto vulnerable cuando queda expuesta. Para Argentina, es un dolor de cabeza más de cara a un torneo donde la profundidad del mediocampo ya era una preocupación silenciosa.

La lesión de Paredes no es una desgracia aislada. Agrava la sensación de que la temporada de Boca se está desmoronando en múltiples frentes a la vez. Las lesiones le pasan a todos los clubes. Pero cuando golpean a un jugador tan central, en este momento, se convierten en eventos que moldean la narrativa.

La salida de Úbeda y la cuestión del liderazgo

Claudio Úbeda no continuará como entrenador principal más allá del 30 de junio. Juan Román Riquelme ya busca un nuevo director técnico (1). El carrusel de entrenadores es terreno familiar para Boca, pero el contexto es lo que hace diferente a esta iteración. Úbeda se va tras no haber logrado guiar al club a través de una fase de grupos de la Libertadores que debería haber sido navegable. El próximo nombramiento no es solo cuestión de táctica; se trata de restablecer la autoridad en un vestuario que la eliminación de la Libertadores ha expuesto como fracturado.

El propio Riquelme está bajo escrutinio. La frustración de los hinchas es palpable, y las salidas de liderazgo de la jerarquía futbolística han sido recibidas con celebración en algunos sectores en lugar de preocupación. Cuando los cambios estructurales generan alivio en lugar de ansiedad, la relación entre la dirigencia del club y sus seguidores se ha roto.

Lo que viene

El playoff de la Copa Sudamericana contra O'Higgins de Chile se convierte ahora en el salvavidas continental de Boca (3). Es una competencia en la que el club no planeaba estar, contra un rival al que se espera que venza, y eso es precisamente lo que lo hace peligroso. No hay gloria en la Sudamericana para Boca, solo la evitación de una mayor humillación. La reestructuración del plantel que exigió la eliminación de la Libertadores no ocurrirá de la noche a la mañana, pero la dirección está marcada: fuera lo viejo, adentro lo que Riquelme y el nuevo entrenador puedan armar.

Los hinchas deben prestar atención la próxima semana a dos cosas: cualquier movimiento concreto en la búsqueda de entrenador, que señalará la ambición del club para la segunda mitad de 2026, y el tono de la reacción del plantel de cara al duelo contra O'Higgins. Si a este grupo le queda algo de orgullo profesional, la campaña de la Sudamericana parecerá urgencia, no resignación. Si no es así, entonces la charla sobre el fin del ciclo no es prematura. Ya es tarde.

Fuentes

  • 1. ole.com.ar — El DT que acaba de salir campeón y que se bajó antes del llamado de Boca
  • 2. ole.com.ar — Las consecuencias de la eliminación en el plantel de Boca: ciclos terminados, suplentes vitalicios y colgados
  • 3. ole.com.ar — La impensada ventaja que puede tener Boca en el playoffs de la Sudamericana
  • 4. ole.com.ar — La drástica decisión que analiza tomar Cavani en su peor año en Boca
  • 5. ole.com.ar — Alerta en la Selección: se confirmó la lesión de Leandro Paredes
  • 6. mundodeportivo.com — Batacazo bestial de Boca: adiós a la Libertadores en la fase de grupos que huele a fin de ciclo
Recibe el próximo brief de Boca Juniors por correo

Este artículo llegó a los suscriptores como un brief. Recibe el próximo directamente en tu correo, gratis.

Gratis · Sin spam · Cancelar suscripción en cualquier momento

Compartir este artículo