Una temporada sin nada en juego — y un verano lleno de ello
El Real Madrid afronta el tramo final de La Liga 2025–26 sin nada que jugarse sobre el césped. Esa frase por sí sola dice todo lo que hay que saber sobre cómo ha ido esta campaña. La visita del domingo al Sevilla, un club peleando por la supervivencia, es el último partido fuera de casa de la temporada, y llega con la sensación vacía de un trámite (1) (9).
El regreso de Valverde sigue en pausa
La convocatoria para el partido ante el Sevilla confirmó lo que muchos temían: Federico Valverde sigue sin estar disponible. Se reincorporó a los entrenamientos grupales a finales de semana, lo cual es alentador, pero no entró en la lista (1) (2) (3). La ausencia de Valverde ha sido uno de los desastres silenciosos de esta temporada, y que todavía no se le pueda alinear en un partido a domicilio sin trascendencia a finales de mayo dice mucho de lo cuidadosamente que el cuerpo médico lo está gestionando de cara al verano.
Mbappé, mientras tanto, vuelve al once tras haber sido descartado en las últimas semanas (5). Su presencia importa menos por el resultado ante el Sevilla y más por lo que señala de cara al verano: el club necesita saber qué versión de Mbappé tiene realmente.
Mourinho: el rumor que no se va
La historia más grande de la semana no tuvo nada que ver con lo que ocurrió en el campo. José Mourinho reconoció públicamente que las conversaciones sobre un regreso al Real Madrid son reales, aunque se cuidó de añadir que nada ha ocurrido directamente con él todavía (10) (12). Varios medios ya tratan su regreso como casi seguro (15).
Esta es una de las ideas más divisivas que el Real Madrid podría perseguir. La primera etapa de Mourinho produjo un título de liga y mucho ruido. Su estilo de fútbol y su relación con el vestuario son preguntas legítimas. Pero el club cree claramente que necesita a alguien que pueda imponer autoridad sobre una plantilla que ha ido a la deriva esta temporada. Si Mourinho es la respuesta es un debate real. Que la conversación siquiera ocurra es una señal de cuán seriamente la directiva ve el problema.
El tablero de fichajes toma forma
La defensa es una prioridad obvia. Josko Gvardiol, lesionado desde enero y entrando en una situación complicada en el Manchester City, ha sido ofrecido al Real Madrid y se le considera seriamente como refuerzo para el lateral izquierdo o el centro de la defensa (6) (7) (14). Los vínculos de Bernardo Silva con el club han ido en paralelo, lo que sugiere que el Madrid apunta a múltiples jugadores del City en una misma operación.
En el centro del campo, Kees Smit ha emergido como una opción real para llenar el vacío dejado por Toni Kroos. El club nunca lo ha reemplazado adecuadamente, y les ha costado caro (11). Smit no es un nombre rimbombante, pero este mercado puede tratarse de arreglar problemas estructurales en lugar de perseguir titulares.
La situación más urgente es la de Arda Güler. El Arsenal supuestamente ha hecho una oferta importante por el joven creador de juego, y el interés de la Premier League crece (8) (16). El Chelsea también está rondando la plantilla del Madrid de forma más amplia tras el nombramiento de Xabi Alonso (17). Perder a Güler, en particular, sería un error grave. Ha sido uno de los pocos puntos brillantes reales de esta temporada. El club necesita dejar claras sus intenciones rápidamente.
Lo que viene
La próxima semana, hay que observar tres cosas. Primero, cómo rinde Mbappé en Sevilla y si termina la temporada con algo parecido a la inercia. Segundo, cualquier movimiento oficial sobre la situación del entrenador: si el nombre de Mourinho pasa de rumor a confirmación, definirá todo el verano. Tercero, y lo más importante, si el Madrid actúa con decisión sobre el futuro de Güler antes de que el interés del Arsenal se convierta en una oferta difícil de rechazar. La temporada ha terminado en todos los sentidos menos en el nombre. El trabajo real empieza ahora.